Fundación Catedral

Obras y Proyectos

NUEVA ESTACIÓN VÍA CRUCIS

La Fundación Catedral finalizó la VII Estación del Vía Crucis, ubicada en el deambulatorio del Templo Catedral. La misma fue realizada por el artista Gabriel Cercato quien ya está trabajando en la próxima estación, cuya finalización se prevee será en diciembre del presente año.

VII estacion web

 

PUESTA EN VALOR DE LA CAPILLA DEL SANTÍSIMO SACRAMENTO

El día 24 de octubre de 2004 la Fundación Catedral inauguró un nuevo espacio dentro de la Catedral de La Plata por solicitud del Arzobispo de La Plata, Mons. Héctor Aguer, en el marco del Año de la Eucaristía proclamado por el Papa Juan Pablo II.

En orden a los lineamientos brindados por el señor Arzobispo, que creyó importante ofrecer al creyente dentro del majestuoso templo un ámbito íntimo y especial de oración y recogimiento, como lo tienen todas las catedrales del mundo, la Fundación construyó la Capilla y en ella el vitral que representa al Espíritu Santo.

Esta Capilla, lugar de exposición diaria del Santísimo, está emplazada a la izquierda del crucero. El lugar fue iluminado con luz natural al abrir una ojiva a cinco metros de altura. La luz se filtra a través de un vitral proyectado por la artista María Angélica Barilari en el año 2004 y realizado por el vitralista Félix Bunge. El tema que representa y simboliza alude a los rayos de luz del Espíritu Santo.

El altar consta de tres arcos ojivales sobre cuatro columnas que albergan en su centro el Sagrario, soportado por una base de madera tallada con la imagen de dos ángeles custodios armados con espadas, encomendados al escultor Gabriel Cercato. Corona el altar una galería de pequeñas columnas que da remate al conjunto.

Dos colgantes góticos de bronce, con lámparas en fanales de cristal de Murano rojo, equilibran con su tamaño la pesada base del sagrario, ampliando sobre los muros la esbeltez del altar. La iluminación parte íntegramente del altar y se refuerza con los reflectores, que, apuntando a la bóveda, crean una suave luz ambiental. La obra se completa con la calefacción del sector por losa radiante, logrando así un espacio acogedor para la oración y la meditación de los fieles.

 

PUESTA EN VALOR DE LA CAPILLA SOR MARÍA LUDOVICA

Antonina De Angelis, hija de humildes campesinos de San Gregorio, provincia de L’Aquila (Italia), nació el 24 de octubre de 1880. Trabajó hasta la adolescencia en las tareas agrícolas, y cuando sintió vocación religiosa ingresó en el noviciado de las Hijas de la Misericordia de Savona. Al profesar en 1905 adoptó el nombre de sor María Ludovica. A los dos años de ordenarse llegó a la ciudad de La Plata,donde desarrolló su maravillosa obra de atención a pobres, enfermos y abandonados en el Hospital de Niños hasta su muerte en 1962.

En 1987 se inició el proceso de su santificación y en el año 2001, el Papa Juan Pablo II reconoció la heroicidad de sus virtudes declarándola Venerable. Después de comprobado uno de los tantos milagros que se le atribuyen-la curación de una niña-, fue declarada Beata en el año 2004.

La decisión de llevar sus restos a la Iglesia Catedral de La Plata el 6 de noviembre de 2004 tuvo como finalidad su pública veneración.

Para todo esto la Fundación Catedral, con mucho esfuerzo y con la participación de distintos sectores de la comunidad, acometió la obra de realizar una capilla en el recinto ubicado en la nave de calle 51 y su intersección con el crucero. La creación de este ámbito, similar al baptisterio, brindó la posibilidad de abrir una ventana al exterior con un vitral de 9,50m de altura por 2,30m de ancho. El tema desarrollado incluye aspectos de la vida de la Beata presidida por la imagen de Nuestro señor Jesucristo acompañado por niños. El trabajo de diseño fue encargado a las artistas María Angélica Barilari y Beba Bruni y la realización estuvo a cargo del vitralista Félix Bunge.

 

RESTAURACIÓN DEL ÓRGANO

El primer órgano que tuvo la Catedral de La Plata estaba emplazado en la antigua Capilla Nuestra Señora de los Dolores y fue inaugurado en el año 1903. Fue traído expresamente de la acreditada casa del señor Ibach de Alemania y la misma designó a su representante en la Argentina, el señor Alberto M. Poggi, para armarlo en unos quince días.

Bendecido por Mons. Terrero consistía en un órgano de transmisión neumática y constaba de dieciséis registros y dos teclados con su correspondiente pedalera; tenía unos mil quinientos tubos.

En el año 1932 al desarmarse la Capilla de los Dolores se reubicó el órgano en la galería alta del deambulatorio, próxima a la Sillería del Coro, para funcionar allí hasta el año 1967, fecha en la que se realizó la renovación de todo el órgano excepto de la tubería original. Se modificó la transmisión neumática por una eléctrica y para tal fin se agregó una turbina con su respectivo motor y una nueva consola con su banqueta. Los trabajos estuvieron a cargo del Sr. Carlos Hense.

A comienzos de la década del 90 el órgano sufrió un profundo deterioro causado principalmente por la entrada de agua a la tubería a través de filtraciones en el ventanal del Rosetón que hizo que el órgano estuviera sin funcionar durante ocho años. Fue entonces que el Arzobispo de La Plata, Mons. Héctor Aguer, decidió a través del accionar de la Fundación Catedral realizar la correspondiente restauración. A fines del año 2000 se convocó al Sr. Carlos Alberto Bellisomi para iniciar los trabajos de rehabilitación general, limpieza, reparación de fuelle y afinación. Los trabajos demoraron cuatro meses en los que se debió sopletear y retirar el agua acumulada en cada uno de los tubos.

 

RESTITUCIÓN DE LOS VITRALES DEL PÓRTICO CENTRAL

En el año 2002, y luego de un acto vandálico sobre los vitrales del pórtico central de la Catedral de La Plata, la Fundación, por indicación de su presidente, Dr. Roberto Salaberren y a través del Instituto Superior de Vitrales decidió restituir los ocho ventanales de la puerta principal del Templo Mayor. Para tal fin se contó con la colaboración de los propios alumnos de la carrera Tecnicatura en Vitral que, bajo la supervisión de profesores de la casa llevaron a cabo uno de los proyectos educativos más importantes para el completamiento de la Catedral. La presentación de la obra se llevó a cabo en el Templo con la presencia del señor Arzobispo de La Plata, Monseñor Héctor Aguer, Presidente de la Fundación, Consejeros y comunidad.

 

PRESERVACIÓN DE BIENES MUEBLES

En enero del año 2013 la Fundación Catedral llevó a cabo trabajos de preservación en diferentes piezas de valor artístico del Templo Mayor tales como el Trono Arzobispal, Sillería del Coro y Confesionarios.

Pequeños orificios que fueron detectados en la madera hicieron merecieron la consulta a especialistas en el tema para detener el avance de carcomas que afectaban los bienes muebles de la Catedral.

Por la realización de los trabajos el edificio estuvo cerrado del 7 al 11 de enero del año 2013 con el propósito de aislar las diferentes estructuras en madera y permitir el accionar de gases que al ingresar en cada orificio eliminaron todo insecto alojado en su interior.

 

En este mismo espacio, con el fin de lograr una mejor audición durante las ceremonias litúrgicas, se procedió a mejorar la totalidad del sistema de sonido mediante la renovación integral del cableado específico y la adquisición de micrófonos de avanzada tecnología.

 

CREACIÓN DE LAS ESTACIONES DEL VÍA CRUCIS

En el año 2009 la Fundación Catedral asume el compromiso de dotar al Templo de una obra artístico-religiosa fundamental y  que aún faltaba: la representación del Vía Crucis.

Porque una catedral es en sí misma un proyecto colectivo siempre inconcluso, una obra que se construye y crece infinitamente por necesidad de los fieles y mandato de Dios.  Encarar la construcción del Vía Crucis fue un desafío para los miembros de la Fundación, que decidieron encargar al escultor platense Gabriel Cercato la realización de las esculturas correspondientes a cada Estación, las que irían colocándose en el deambulatorio del Templo a medida que fueran terminándose.

Para la concreción de las primeras tallas, entre 2009 y 2010, se contó con el aporte del propio Consejo de Administración y de Dr. Roberto Salaberren y familia, Dr. Alfredo Villata y familia, Dr. Sergio Jalil y familia, así como también del párroco en ese momento, Monseñor Carlos Ruiz Díaz.  Seis de  las estaciones ya pueden observarse en la Catedral.

En su finalización, el Vía Crucis expondrá quince estaciones, todas talladas en bajorrelieve, en madera con tablones encolados de petiribí patinados con cera negra

De esta manera, la Fundación otorga a los fieles no solo la posibilidad de acceder a una devoción tradicional de la Iglesia sino también la oportunidad de contemplar una obra artística de excelencia que contiene un profundo fundamento teológico.

El resumen que hace el escultor Gabriel Cercato de cada una de ellas invita a contemplarlas como un camino espiritual y de introspección:

Estación I: Jesús es condenado a muerte

El autor dice que bien podría llamarse “ecce homo”, he aquí el hombre. “Es la justicia humana y sus intereses por encima de la verdad o la vida de un hombre inocente. Cristo es tomado como un reo por el soldado, instrumento de Pilato que a su vez es instrumento del Cesar. “He aquí el hombre” (Juan 19, 5), golpeado, maltratado, abusado, lastimado, despojado de su dignidad, difamado, insultado, cuya respuesta es el silencio del inocente y su sangre comienza a resquebrajar las columnas del Imperio Romano´”.

Estación II: Jesús carga con la cruz

“Comienza el camino hacia el Calvario, que se ve en la ventana izquierda. Obligado por el soldado, garrote en mano, otro preso como él lo ayuda a cargar el patíbulo. En la ventana derecha se observa a quien lo traicionó ahorcado en un árbol. A Jesús lo ata una soga que a la vez lo libera porque su libertad interior crece a medida que se cercena su libertad externa. Sólo cuenta el paso que Cristo intenta dar con su cruz aceptada.”

 Estación III: Jesús cae por primera vez

“El peso de la cruz hace doblar las debilitadas rodillas de Jesús; los demás se burlan de su caída, le pegan y le exigen que se levante. El soldado que se encuentra a su derecha está como dormido, indiferente a su dolor; el centurión, en el centro, disfruta sádicamente del dolor ajeno. Jesús a pesar de todo se levanta de su caída para recomenzar. La multitud se ausenta, la ciudad parece alejarse en sus muros vacíos, como si todo desapareciese por un momento. Lo único que cuenta es recomenzar, amar la voluntad del Padre, sin importar cuántas caídas más tenga que soportar.”

 Estación IV: Jesús se encuentra con su madre

“Entre la multitud que llora y protesta, se escabulle con esfuerzo la madre de Jesús. Aprovecha un hueco entre la masa para acercase a su hijo. ¡No puede dejar escapar la oportunidad que se presenta para abrazarlo y consolarlo!, pero los soldados se lo impiden después de tanto esfuerzo, y el esperado abrazo se diluye en una caricia lejana. Unos segundos para mirarse y renovar su profundo amor, unos segundos de paz en el tortuoso camino al calvario, unos segundos para que las manos de la madre se impregnen con la sangre del hijo, unos segundos… y la madre ya quedó atrás mirando alejarse a su hijo, porque la soga invisible de la voluntad del Padrea la que está atado lo tira hacia la cruz que lo espera. Todos estamos llamados a aferrarnos a esa soga. En el ladrón atado a Jesús estamos todos (por eso su rostro permanece tapado por el patíbulo).”

Estación V: El Cirineo ayuda a Jesús a cargar la cruz

“Una gran multitud del pueblo sigue a Jesús, mujeres y niños que se lamentan por él (Lc.23, 27).Enfermos de todo tipo que buscan un último gesto sanador de Jesús antes de que muera, ignorando que su muerte sería la gran sanación cósmica, la salvación total del hombre. Todos lo siguen voluntariamente, pero hay alguien que pasapor casualidad, viene de trabajar en el campo, cansado, con su mente quizápuesta en llegar a su casa, descansar, comer, ver a su familia…cuando de repenteuna multitud le corta su camino, cuando las órdenes intimidantes de un soldadoa caballo lo sacan de sus pensamientos y lo obligan a cargar la cruz, cuando es obligado acambiar de rumbo. Ya no puede ir a su casa, ahora se dirige al calvario detrás del condenado a muerte (LC.23,26). Algunos buscan seguirlo hasta el final, otros son obligados porque no les queda otra opción, porque estuvieron en el lugar preciso, en el momento preciso. Siempre toparse con Jesús nos lleva a los lugares menos pensados, rompe todos nuestros planes, igual que los de Simón de Cirene. Ruidoso y multitudinario encuentro no buscado, ¡te encontraron cirineo!, y desde entonces caminaste atrás del Salvador. ¡Qué flaco saliste Simón! tuvieron que obligarte a cargar su cruz, otros hubieran dado su vida por hacerlo; pero no te preocupes porqueno tenías que elegir, Él te eligió para cargar su cruz, que es lo mismo que cargar la tuya. ¡En realidad Él te ayudo a cargar tu cruz!”

Estación VI: La Verónica limpia el rostro de Jesús

“Ahora el rostro de Cristo se ve más claro, precisamente cuando la Verónica lo cubre con su paño. Se descubre, al cubrir,la verdadera imagen del Hijo de Dios: no la estampada en un lienzo, sino la estampada en toda persona humana. Eso significa la etimología de Verónica: vero-icono, verdadera imagen. En esta estación cobra protagonismo el Cristo místico, el Cristo Total, cabeza y cuerpo, el Cristo histórico y la humanidad toda camino a la crucifixión. Por eso aparece irrumpiendo el Espíritu Santo-Paloma que hace visible lo invisible transformando, espiritualizando lo material. El espacio-tiempo físico se cristifica y lo recto se curva ante tanta densidad espiritual, por eso la base con molduras del relieve que venía siendo recta hasta ahora, se dobla y además es más profunda que las anteriores; si antes partía de un bloque de madera de cinco o seis pulgadas de espesor promedio, en esta estación inicia en el centro con nueve pulgadas para comenzar a tallar y va bajando en una curva hacia los dos extremos. Esta profundidad quiere expresar una mayor profundidad espiritual, una mirada más trascendente, reforzada por el uso del blanco y el dorado que hasta entonces no se había utilizado. Se cubre el rostro de Cristo porque se descubre el rostro de las periferias existenciales cargando su cruz. Desaparece el patíbulo que carga Cristo porque aparece el verdadero sentido que son todas las cruces de la humanidad que lo conforman. Sólo la irrupción del Espíritu puede visibilizar esto. En un principio había pensado simbolizar esto con coronas de espinas en todos los personajes o poniéndoles a todos el mismo rostro de Cristo, pero felizmente surgió la idea de poner a la multitud, cargando sus cruces. Acompañando con sus propios vía crucis al de Jesús. En el lateral izquierdo, está la mujer embarazada con su propia cruz, pero también la cruz del hijo que lleva en su seno (hijo enfermo, no querido, hijo que piensa ser abortado, fruto de una violación…) También está el que no soporta el peso de su cruz y cae. La Verónica no lleva cruz, porque es un personaje alegórico, para mostrarnos la imagen completa de Jesús, porque el Hijo de Dios tiene un rostro histórico y miles de rostros místicos. El mismo Cristo se aferra al lienzo que cubre su cara como impidiendo que se lo quiten rápido, dándonos más tiempo para entender este misterio. Del lado derecho de Jesús un niño americano tironea de su soga, queriendo llamar la atención sobre él y su cruz, lo sigue un oriental, y otros que quizás sin ser cristianos o no creer en nada, son su rostro sacramental aunque no lo sepan.”

Estación VII: Jesús cae por segunda vez

“En esta estación, que se encuentra en ejecución, aparece bocetada una idea central: cuando Dios cae todo el universo se sacude, y las alimañas infernales salen asustadas de sus madrigueras, porque saben que esa caída no es derrota, y que están a punto de perder su dominio sobre el mundo cuando la muerte sea vencida. En el estado actual de la estación puede verse a Jesús abrazando la cruz como su tesoro más preciado. La caída del patíbulo sobre la tierra es tan fuerte que hunde la base y la curva, vemos a la serpiente infernal que sale asustada y empieza a enrollarse entre los pies de los personajes del fondo, aún indefinidos, pero que serán los Sumos Sacerdotes que no pudieron entender que su Dios era aquel Carpintero de Galilea, que con su propia vida les enrostraba su hipocresía, y los primeriaba en el rol de Sumo Sacerdote. Todos están juzgando a Dios y lo condenan a muerte porque ellos se construyeron un dios a su medida, y el que les mostraba Jesús, rompía todos sus cánones.

Cercato adelantándose a su materialización describe la representación conceptual de las próximas Estaciones. Los siguientes párrafos permiten un acercamiento al proceso de construcción que desarrolla el artista:

“Hasta que no se madericen -se pongan en madera- serán solo ideas o imágenes mentales borrosas sujetas a cambios. No tengo dibujos ni los quiero tener, porque a mí no me sirven los bocetos previos, que me atan y casi nunca terminan concretizados en el trabajo final, ¿para qué perder tiempo entonces?Como mucho podré hacer algún torpe esquema de la idea o escribir algunas palabras que la representen, como estas que estoy escribiendo. Cuando llegue el momento de la talla dibujaré directamente sobre la madera a medida que vaya sacando la obra. Así que por ahora solo puedo brindar sobre lo no- hecho un boceto mental traducido a palabras.”

Estación VIII: Jesús consuela a las mujeres de Jerusalén

“En esta estación Jesús se encuentra con las mujeres. Ellas representana los más débiles de la sociedad de ese entonces, junto con los niños, y sobre todo las viudas, por eso Jesús va a su encuentro y no viceversa como generalmente se lo ve. En esta estación tengo proyectado darle forma triangular recta al tablero. En el vértice derecho nacerá la diagonal ascendente conformada por el patíbulo de la cruzque Jesús carga sobre sus espaldas y que terminará en el vértice superior, donde habrá un árbol de dónde se asomará Zaqueo para ver pasar al condenado que le cambió su vida. En el extremo del ángulo recto y debajo del árbol estarán las mujeres y los niños a quien Cristo consuela.”

Estación IX: Jesús cae por tercera vez

“Aquí me gustaría poner en el centro de atención a un Cristocaído totalmente, acostado en el suelo y aplastado por su propia cruz, exhausto hasta el límite. Alrededor de él solo soldados obligándolo a levantarse, quizás golpeándolo o pinchándolo con alguna de sus lanzas. En el fondo el recorte de las cruces vacías del calvario que esperan a los condenados, reconociendo la de Jesús por no tener patíbulo.”

Estación X: Jesús es despojado de sus vestiduras

“Me imagino a Cristo medio desnudo parado debajo del palo vertical de su cruz, con el patíbulo a sus pies y dos soldados a su costado, teniendo uno su túnica y otro el martillo y los clavos. A ambos extremos de la talla, las cruces vacías de los dos ladrones.Quisiera que la figura de Cristo evoque al de la primera Estación pero sin su manto. Al Cristo antes de ser condenadoy al de antes de ser ejecutado, con la esperanza humana de que pueda revertirse favorablemente la situación y el temor simultáneo de lo peor. El rey de burla presentado por Pilatos al pueblo se prepara para ser clavado en su trono, y desde lo más alto volver a ser presentado al pueblo como su rey, con un cartel que lo atestigüe. Jesús siguió la voluntad de su Padre, y la de su pueblo que pidió su crucifixión, y se despoja, se desnuda de su propia voluntad, apropiándose de ambas.”

Estación XI: Jesús es clavado en la cruz

“Esta es la estación que tengo más borrosa. Quizás ponga la cruz a lo largo de la base con uno de sus brazos salido hacia el espectador, Jesús sobre ella, y en el brazo del fondo, un soldado agachado con un clavo sobre la muñeca izquierda de Cristoy el martillo a punto de impactar sobre él. No imagino el fondo todavía.”

Estación XII: Jesús muere en la cruz

“Esta estación debe resaltar sobre las demás, para ello pienso darle forma de cruz griega y pintar el fondo de rojo. En el centro, Cristo muerto con la cabeza reclinada (Jn.19, 30); o en el momento de morir, gritando con la cabeza elevada (Mc.15, 37), quizás con una paloma cerca de su boca, volando o parada en la cruz para expresar la entrega de su espíritu (Lc.23, 46).Me tienta la idea de hacer un Cristo gaucho con su vincha tapando las heridas de la corona de espinas y ésta caída a los pies de la cruz. Estoy en la duda de si poner a Juan y María como en el tímpano de la pasión,o dejar a Cristo totalmente solo en la absoluta soledad de su muerte y abandonado de Dios, como expresión de su clamor: “Dios mío, DIOS MÍO, ¿por qué me abandonaste?”(Mc.15, 34 )Probablemente me decida por lo último.”

Estación XIII: Jesús es puesto en brazos de su Madre

“En esta estación no pienso poner fondo de madera sino solo la cruz vacía de Cristo como único fondo. Bajo ella el cuerpo de Jesús recostado sobre el regazo de María arrodillada, a su vez sostenida y consolada por Juan apóstol detrás de ella. Nadie más.”

Estación XIV: Jesús es puesto en el sepulcro

“Me gustaría armar este tablero cruzando el sentido de las tablas en los niveles sucesivos (en un nivel todas verticales, en el siguiente todas horizontales y en el próximo todas verticales) para generar otro tipo de texturas de veta al tallar. La imagino como el interior de una cueva oscura, con las paredes pintadas de negro. En el fondo la puerta abierta del sepulcro por donde entra luz. En el centro y al frente un bloque rectangular de piedra donde estará apoyada la momia de Cristo con una mano descubierta en la que podrá verse la llaga del clavo. Otra variante que se me ocurrees representar el momento cuando el cuerpo es apoyado en la piedra por dos discípulos a ambos extremos de ella, y en el centro de la escena, detrás de la piedra, María sosteniendo la corona de espinas o apoyándola sobre la momia de su hijo.”

Estación XV: La Resurrección

“Este Vía Crucis contará con una estación adicional que otorga el sentido a todas las demás, porque el sentido de la muertey del camino hacia ella es la Resurrección. Y de paso lograr simetría con la primera estación, a la misma altura pero en el lado opuesto del deambulatorio de la catedral. La imagino con un Cristo glorioso vestido de blanco,con brazos abiertos en cruz con sus llagas resaltadas, como la contracara complementaria del Cristo crucificado, rodeado de luz dorada (quizás dorado a la hoja).En el fondo de rocas la puerta abierta del sepulcro y el interior pintado de negro. Debe ser la estación más luminosa. Para ello pienso armar el bloque incorporando maderas claras en los lugares que necesitan más luz. Posiblemente, además, lo arme juntando tacos de distintas maderas en vez de tablas de la misma, para generar un juego nuevo de texturas de vetas y colores.”

 

La Capilla del Sagrario como posible ESTACIÓN XVI

“La última Estación adicional acerca al participante del rezo del Vía Crucis a la Capilla del Sagrarioque queda a unos pasos más a la vuelta del deambulatorio, invitándolo a terminar su recorrido ante la presencia real del Crucificado bajo las formas del pan eucarístico.”

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