Entronización de las
reliquias de la Beata Sor María Ludovica
“Día de gloria,
de honor y de gozo es este día para nosotros
(6 de Noviembre de 2004) miembros de la Iglesia platense,
congregados para aclamar la gloria, el honor y el
gozo que ha alcanzado la beata María Ludovica
de Angelis, y para recibir y alojar en nuestra Catedral
sus veneradas reliquias. Experimentamos una serena
alegría, una intensa satisfacción espiritual
al reconocerla como propia y cercana, como madre y
hermana; poseemos una causa noble y virtuosa de orgullo
–si cabe este nombre- porque la honra que a
ella le han granjeado sus méritos redunda sobre
nosotros. Nuestra alabanza se dirige jubilosa, a Dios
Padre, Hijo y Espíritu Santo, que no deja de
enriquecer a su Iglesia con dones de santidad y nos
ofrece de continuo el ejemplo luminoso de los santos,
nos hace vivir en comunión con ellos y nos
asegura la ayuda de su intercesión...”
(Mons. Héctor Rubén Aguer, homilía
pronunciada en la misa de la traslación de
las reliquias)
Sor María Ludovica fue la superiora
del Hospital de Niños de La Plata que lleva su
nombre. Religiosa que vino de Italia a nuestras tierras
para transmitir el Evangelio de Dios. Probada en el
ejercicio de la Caridad, beatificada por Su Santidad
Juan Pablo II el 3 de Octubre de 2004.
Hacia el lateral derecho del Templo
se encuentra el relicario. El lugar fue dignamente ambientado:
con la obra en madera de Gabriel Cercato y la Imagen
de la Beata realizada por Marte Moroder, hija de Leo
Moroder..
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